1. Consejos para LIMPIAR tus LENTES.

La eliminación de la suciedad de un lente puede hacerse por dos procedimientos diferentes:

  • Por frotación de la suciedad en seco, o
  • Por disolución de la suciedad en un líquido.

La conveniencia de uno u otro de estos métodos habremos de decidirla en cada caso considerando sus diferencias en aspectos como:

  • Eficacia en limpieza del limpia gafas,
  • Comodidad de uso,
  • Inocuidad del producto para la lente, e incluso para la piel de nuestros dedos.

a) Limpieza de pequeñas huellas o manchas recientes sobre la lente.
Ésta es una limpieza fácil para la que sirven la mayoría de productos limpiagafas. Así, puede utilizarse por su comodidad una gamuza de microfibra, asegurándonos de que la misma esté limpia y no tenga polvo abrasivo que pudiese rayar la lente.

b) Limpieza de huellas secas de grasa o manchas bien adheridas sobre la lente.

En este caso, que representa por ejemplo la limpieza de la suciedad acumulada a lo largo del día sobre los cristales, debemos de descartar la limpieza en seco en favor de la utilización de un líquido.

2. Como evitar el RAYADO de tus LENTES.

Para evitar que se rayen las lentes al limpiarlas con cualquier tipo de producto, sea en seco con una gamuza de microfibra o mediante un líquido limpia gafas. Se recomienda que:

a) Antes de limpiar una lente, debe eliminarse el polvo abrasivo que pueda tener adherido a su superficie. Esto puede hacerse, según los casos, cepillando la superficie de la lente con un pañuelo o con una brocha sopladora para lentes, o poniendo la gafa bajo el chorro de agua de un grifo.

b) Cuando se utilice un limpia lentes o limpiagafas líquido, debe secarse la lente con un pañuelo suave y desechable que esté totalmente limpio, en lugar de hacerlo con una gamuza de microfibra, en la que se irían acumulando la suciedad de la lente y el residuo del líquido. Además, si se secase la lente con una gamuza de microfibra, ésta habría que airearla para que se secase antes del siguiente uso, con el consiguiente riesgo de que la gamuza atrape polvo abrasivo que acabaría rayando las lentes.

c) Cuando se limpie en seco con una gamuza de microfibra, ésta debe guardarse en un estuche o carterita protectora para evitar que la gamuza se ensucie con partículas que pudiesen arañar la lente en la siguiente limpieza.